la calle de la cabeza

LA CALLE DE LA CABEZA

de un relato anonimo.

Estos eran dos amigos que habían estado juntos en la guerra, y siempre inseparables. Llegaron a Madrid, y por cuestiones de celos, uno de ellos mató a su antiguo compañero, y por más pesquisas que hizo la autoridad, no pudo averiguarse quien había sido el asesino, el cual huyó el mismo día.

Pasados muchos años, y creyendo ya perdida la memoria del crimen, volvió el agresor a España y se estableció en Madrid. Un día siguiente de llegar a la ciudad – pasa por delante de una carnicería, y vió sobre el tablero una hermosa cabeza de ternera a las que era muy aficionado – y la compró, envolviéndola en un pañuelo y ocultándola bajo la capa, retirándose enseguida hacia su casa, para solazarse con su manjar favorito.

Durante el camino observó que la gente se volvía para mirarle, pero no prestó atención al suceso, hasta que un guardia se dirigió a él y le asió por un brazo, invitándole a que descubriera lo que llevaba bajo la capa y que iba dejando un reguero de sangre por dondequiera que él pasaba.

Hizo el interpelado lo que le ordenaba el guardia, y el cabello se le erizó al ver que la cabeza de ternera que acababa de comprar habíase transformado milagrosamente en la cabeza del amigo que había asesinado, cabeza que parecía recién separada del tronco, a juzgar por la sangre que a torrentes manaba de su cuello.

Loco de terror confesó entonces su crimen, y sometido al fallo de la justicia, poco después expió su traición en la horca.

Este es el origen de la Calle de la Cabeza en Madrid.

Autor: Anonimo.