Una noche, ya hace 100 años que sucedió este hecho tan lamentable y que aconteció en la villa de San Sebastián, Todo ocurrió un jueves cuando celebraban las festividades del pueblo, las cosas iban de lo más normal, cuando de repente una torrencial lluvia azotó al poblado, todos huyeron a sus casas para refugiarse, entre estas personas se encontraban Eugenia Pichinahua Lluntay y su pequeño hermanito Clementino, quienes para cubrirse de la lluvia se metieron a una cueva esperando a que el clima cambiase, de repente oyeron un ruido similar al casquete de un caballo, al asomarse para averiguar de que se trataba fue tal su sorpresa al descubrir que era El CHIMAHUAY (demonio con patas de caballo y cabeza de jabalí) quien se acercó a la niña y con voz muy tenebrosa le dijo: ¡Porqué osaste ingresar a mi hogar sin antes haberme pedido permiso!.
La niña muy asustada y con voz entrecortada le dijo: Yo so..sólo que.que.quería refu.fugiarme de la llu.llu.lluvia; El CHIMAHUAY cautivado por la belleza de aquella criatura le ofreció perdonarle la vida si aceptaba casarse con él , la negativa de la niña no se hizo esperar lo que ocasionó que el demonio se enfureciese convirtiéndola en un ser tan espantoso que sólo era capas de salir en noches oscuras y lluviosas .
Dicen que aún se escuchan los lamentos de Eugenia Pichinahua Lluntay, esperando que algún día el verdadero amor la salve de esta cruel agonía.
Este relato me fue contado por un anciano cuyo nombre es Clementino, quien al finalizar me dijo :
Lo que te acabo de relatar nunca lo olvides , si puedes difúndelo y quien no te crea que venga a la Villa de San Sebastián que nunca la olvidarán.
Autor: Claudio Muñoz Zumaeta.