Esta es la historia de una mujer que a su familia perdió, triste y sola ella quedó. Abandonándose así misma ya no se peinaba y paraba toda andrajosa, cada vez que salía a comprar tenía que soportar los insultos de 8 niños que le gritaban ¡bruja! y en las noches iban a su casa a lanzarle huevos (este abuso ocurría a diario). Hasta que cierta noche molesta por lo que venía sucediendo se dirigió a su ventana y gritando dijo: Si una bruja han de querer pues eso voy a ser, la bruja Maruja acaba de nacer.
Después de oír estas palabras los niños corrieron despavoridos a sus casas, pasaron varias semanas, cuando de repente comenzaron a desaparecer los niños uno tras otro, los padres asustados no sabían que era lo que sucedía ni donde estaban sus hijos, ya iban siete los niños desaparecidos y sólo quedaba uno, este último asustado le contó a su padre lo que habían hecho, de como molestaban a Maruja.
Fue así que todos los padres se reunieron y fueron a la casa de Maruja logrando ingresar a la fuerza y allí la vieron, sentada al lado de la chimenea, acercándose le pidieron que por favor les devolviesen a sus hijos Maruja - ¡Y porqué he de hacerlo! si ellos me trataron mal.
Padres - Lo sabemos por eso estamos aquí para pedirle perdón por todo lo sucedido y prometerle que no volverá a pasar, Maruja aceptó sus disculpas y les prometió que los devolvería con una condición, que lo que había sucedido sea contado para que no volviese a pasar, los padres estuvieron de acuerdo y así fue que al día siguiente todos los niños aparecieron y desde ese día nunca más se volvió a ver a Maruja.
Pasaron los años y aquellos niños ya se habían casado y tenían sus hijos a quienes les contaban la historia de la siguiente manera:
Un relato te he de contar que no te dejará descansar, cuando a un gato escuches maullar y a un niño llorar ten cuidado que una bruja te ha de buscar; en el techo un ruido escucharás no saques la cabeza que te la van a cercenar solo prende un cirio y ponte a rezar y si eso no funciona échate a llorar ya que Maruja la bruja a ti te ha venido a llevar.
Nunca juzgues a las personas por su aspecto, ya que nos podemos llevar una gran sorpresa.
Autor: Claudio Muñoz Zumaeta.